Los mercaderes griegos, fascinados por este dulce, llevaron la receta a Atenas, donde se añadió la pasta filo en sustitución de la masa de pan, así consiguieron una masa fina como una hoja gracias a la gran técnica de pastelería que habían desarrollado. Según la tradición había que poner 33 capas de pasta en referencia a los años de Cristo en la Tierra.
Baklava de pistacho, nueces, avellanas y agua de azahar
Ingredientes para 8 personas
Para las capas:
- 10 láminas de pasta filo (cortadas por la mitad)
- 150gr de mantequilla derretida
- 80gr de azúcar
- canela molida
Para el relleno:
- 50gr de pistachos
- 50gr de avellanas
- 50gr de nueces
Para el sirope:
- 1/2 taza de agua de azahar
- 4 cucharadas de azúcar
- un chorrito de zumo de limón
Preparación:
1. Derretimos la mantequilla y con la ayuda de un pincel pintamos un molde rectangular apto para horno. Cortamos por la mitad las láminas de masa filo. En total han de salir 20. Colocamos una lámina sobre el molde y la pintamos con mantequilla. Volvemos a poner otra lámina y volvemos a pintarla, así sucesivamente hasta haber colocado un total de 10 láminas. Reservamos.
2. Para preparar el relleno, picaremos los frutos secos hasta que queden finos. Los añadiremos sobre la masa anterior y lo repartiremos bien.
3. Volveremos a repetir el paso 1. Colocamos las láminas sucesivamente pintadas con mantequilla hasta colocar el resto. Cortamos el pastel con un cuchillo, haciendo cuadros o rombos, lo que mas os guste, espolvoreamos con el azúcar y un poco de canela y horneamos 30 minutos a 170ºC.
4. Mientras prepararemos el jarabe de azahar. Pondremos todos los ingredientes en un cazo y lo coceremos hasta que tome la consistencia de caramelo.
5. Una vez sacado el Baklava, echaremos el jarabe por encima, aún caliente. Dejaremos enfriar completamente y ya estará listo para servir.
Espero que os guste!
Besos y hasta la próxima!!
Elena